Cuando contactó conmigo su meta la tenía muy clara ya en su cabeza, me dijo – quiero aprender a comunicarme mejor con mi equipo, eliminar mi inseguridad y qué ellos confíen en mí como líder para mejorar los resultados como equipo y los de ellos individualmente-.
Era una persona que de un día para otro le habían ascendido en su trabajo. Ahora era responsable de un equipo de unas 10 personas a las cuales tenía que llevar a conseguir mejores resultados para la empresa. Acostumbrado a trabajar de una forma independiente y autónoma, ahora tendría que sacar el máximo partido a una serie de personas que actuarían bajo sus directrices.
Se sentía inseguro porque no le habían preparado para tal cometido, ninguna formación en dirección de equipos, liderazgo o comunicación, – me han lanzado a los leones, pero no puedo desaprovechar esta oportunidad- me dijo. Sus emociones eran por un lado, de alegría, por la confianza depositada en él y por el cambio que suponía su nuevo rol y, por otro, de ansiedad, por la inseguridad y falta de confianza que en sí mismo sentía.
En la primera reunión que tuvimos mi propósito era conseguir que definiera con precisión su meta, que se identificara con ella y la viese como algo alcanzable, difícil pero posible. Reacio en principio a eso de las nuevas tendencias (Coaching), quiso probar luego que una amiga del trabajo le hablara que había realizado un proceso de coaching en el pasado el cual le apoyó en un momento complicado de su vida.
Como en todo proceso de coaching, hasta que el coachee no empezó a confiar un poco en mí y, en que podía apoyarle a conseguir su objetivo me encontré a una persona cerrada y poco comunicativa.
Poco a poco las sesiones fueron siendo más comunicativas, productivas y enriquecedoras para ambos, sobre todo cuando el coachee venía a la siguiente sesión con algún logro propuesto conseguido, el cual hacía que la confianza en sí mismo le diera fuerza para trabajar y conseguir el siguiente que le acercaba a su meta final.
Trabajamos herramientas para mejorar la comunicación con su equipo como, por ejemplo, el feedback. Ya que según él, a la hora de transmitirles mensualmente los resultados individualmente a cada uno de ellos en las reuniones que tenían para ver cómo iban respecto los objetivos marcados, comentaba que solía ponerse demasiado nervioso, dubitativo e inflexible cuando tenía que decir algo negativo, marcar límites o exigir mayor esfuerzo y resultados a alguien de su equipo, lo que le generaba además gran ansiedad y, todo esto en su conjunto, hacía que su manera de dirigirse a estas personas fuera de un estilo poco empática, dura y, en ocasiones, poco respetuosa.
Cuando consiguió aprender dar feedback de manera natural me transmitió que la relación con su equipo mejoró mucho, aumentó la confianza de ellos hacia él como líder de equipo y permitió que naciera una comunicación bidireccional, ya que él también daba espacio en esas reuniones mensuales para que ellos pudieran plantear la ayuda que pudieran necesitar parar mejorar sus números y crecer dentro de la organización.
Una vez controlada la manera de dar feedback y aumentado la confianza en su manera de comunicarse, lo siguiente que se propuso fue mejorar su oratoria. Pensó que eso le ayudaría a sentirse más seguro. Además, de vez en cuando tenía que dar alguna charla o conferencia ante un gran número de personas y altos cargos de su empresa, por lo que decidió inscribirse en un curso de oratoria para conseguir perder su miedo y transmitir mejor su mensaje.
En las siguientes sesiones fuimos trabajando sobre los resultados obtenidos con las herramientas adquiridas para mejorar su comunicación, haciendo él mismo sus evaluaciones sobre si lo que estaba consiguiendo se acercaba o le alejaba de su meta.
Finalmente me transmitió su alegría y satisfacción por el proceso realizado, ya no sólo porque consiguió dotarse de herramientas que le daban más seguridad y técnica con las cuales había conseguido el objetivo inicial propuesto de mejorar los resultados individualmente de los miembros de su equipo, sino, también, porque había conseguido que todos se sintieran como un equipo, todos se sentían miembros importantes del mismo, con confianza para dirigirse hacia él como líder y no como jefe.
Mi experiencia fue muy positiva en este proceso y la de mi coachee pienso, que también.
Manuel Jesús Rosado Quintero
CAC-11585
manuelcoaching@gmail.com