Preguntas del estilo: ¿Qué es eso del Coaching?, ¿Para qué sirve?, ¿Es una nueva moda?, ¿Es como la Psicología?…; o frases tipo: -Eso es para personas débiles, – yo siempre consigo lo que quiero, – No necesito a nadie que me de consejos,… han sido la constante con la que me he tenido que enfrentar desde que empecé a formarme en esta disciplina, allá por el año 2013, hasta la fecha actual.
Me ha vuelto a llamar la atención que a pesar de que es algo que ya lleva bastante tiempo entre nosotros y que se oye generalmente con frecuencia, sobre todo en el ámbito deportivo y profesional, últimamente en medios de comunicación, concretamente en la televisión, he podido ver varias referencias que se han hecho sobre el Coaching en sentido de mofa, ridiculez o irrelevancia que, desde mi punto de vista, lo único que sigue reflejando a día de hoy es la gran ignorancia que sobre esta disciplina existe.
Quiero poner mi granito de arena para intentar explicar qué es el Coaching. Claro, lo voy a hacer desde mi visión, según mi formación y mi experiencia, pero espero que pueda ayudar a aclarar un poco lo que es esta disciplina para aquellos que se acerquen de nueva.
Para empezar lo haré exponiendo en primer lugar qué no es Coaching. Coaching no es:
- Dar consejos. El coach no es una persona que se dedique a dar consejos para que su cliente los siga y ya está, no es un consejero. Aquí, no habría libertad para la toma de decisiones, no se trata de “haz esto que te digo que te irá bien”. Todo lo contrario, en un proceso de coaching es el cliente quien elige su camino y la forma de llegar a su meta.
- Orador motivacional. El coach no es un speaker con un libro lleno de frases motivacionales e inspiradoras del tipo “puedes conseguir todo lo que te propongas”, “si lo deseas con fuerza, lo lograrás”, “cree en ti y todo es posible” o “decláralo al universo que él te lo dará”.
El Coaching no va de hacer creer al cliente que el camino hacia su meta será sencillo y bonito, todo lo contrario, se trata de acompañarlo y apoyarlo, en el camino que él/ella ha elegido.
- Terapia. No somos ni psicólogos ni psiquiatras, ni mucho menos. Éstos son personas que estudian una carrera en la que se forman y preparan para tratar, en general, trastornos mentales, emocionales y conductuales.
Un buen coach si observa en su cliente alguna patología o trastorno deberá derivarlo inmediatamente al profesional correspondiente, ahí no estamos preparados.
- Mentoring. Esto supone la enseñanza explícita sobre un tema en concreto por parte de un “mentor”. El mentor primero informa, luego sugiere propuestas de actuación y después tutela la ejecución. Aquí se elimina la capacidad de decisión del cliente.
En el Coaching es el cliente quien marca el camino, quien acierta y se equivoca, el que aprende de su experiencia y no de la experiencia del coach.
- Formación. No se trata de impartir formación para que se aprenda sobre algo en particular. No somos formadores, ni expertos o especialistas que te van a enseñar lo que necesitas para conseguir tu objetivo.
En todo momento es el cliente quien decide qué hacer y el cómo, la libertad de elección por parte del cliente es la base de un buen proceso de coaching.
Para finalizar y en modo resumen, esto no va de “si quieres, puedes”, de frases bonitas hechas o indicarte qué tienes que hacer para triunfar. Me quedo con la definición que hizo John Whitmore, uno de los pioneros de esta disciplina, y que fue la siguiente:
“Consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudarle, en lugar de enseñarle”.
Manuel Jesús Rosado Quintero
CAC-11585
manuelcoaching@gmail.com